*Two Shots- Goody Grace ft. Gnash*
Hace un tiempo mi primo y yo estábamos jugando. Tanta diversión nos llevo a reírnos y yo, no pude evitar acabar llorando. Mi primo me preguntó por qué lloraba si lo estábamos pasando bien. Me quedé muy seria. Y pensé en lo bien que suenan la alegría y la felicidad juntas. Pero yo no sentía eso en lo más profundo de mi ser. Y entonces me pregunté a mí misma: ¿Cómo suena la tristeza? Me imaginé un solo de piano de esos que con cada nota se te clavan como puñales en el alma. Me imaginé la suave brisa que mecía el pelo de mi primo cubriendo su mirada curiosa. Me imaginé un baile lento, de esos que fluyen con cada movimiento. Me imaginé la caricia de la mano de mi primo sobre las mías. Me imaginé un montón de situaciones vividas, cargadas de delicadeza, cargadas de la delicadeza con la que la tristeza reposa sobre el alma, consumiéndola. Fue ahí cuando me di cuenta de que ya nada sería igual y, que la tristeza reside en todos lados si uno quiere verla.
